Amanece el Realejo envuelto en una emoción contenida que se hace oración en cada rincón del barrio.
Nuestros Sagrados Titulares se hallan ya solemnemente dispuestos para realizar la estación de penitencia en este santo y bendito Viernes Santo.
El paso del Santísimo Cristo de los Favores, sobrecogedor en su presencia, luce un sobrio exorno floral de claveles color sangre de toro, signo elocuente del amor redentor y de la entrega suprema con que el Señor se ofreció por la salvación del mundo.
El paso de María Santísima de la Misericordia se presenta finamente exornado con longiflorum, rosas de jardín, rositas y astromelias, componiendo un conjunto de delicada armonía, reflejo de pureza, gracia y celestial elegancia.






