Mª Stma. de la Misericordia se encuentra ataviada para el mes de los difuntos por su vestidor Pedro Luis Bazán.
Durante este tiempo, la Iglesia nos invita a orar por las almas de los fieles difuntos, recordando con esperanza la promesa de la vida eterna.
En su pecho, la Santísima Virgen porta la medalla de la Asunción Gloriosa, con motivo del 75º aniversario de la proclamación del Dogma de la Asunción de María, proclamado por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950.
Este dogma afirma que María, Madre de Dios, fue llevada en cuerpo y alma al cielo, anticipo de la gloria que esperamos todos los creyentes.
María Santísima de la Misericordia, consuelo de los que lloran, ruega por las almas de nuestros hermanos difuntos.










